“Ciudades responsables, ciudades respirables”

Por Cinta Lomba y Marta Iturriza, investigadoras del Departamento de Organización industrial de Tecnun-Universidad de Navarra

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Marta Iturriza y Cinta Lomba. FOTO: Cedida

05/06/2019 Servicio de Comunicación

Hoy se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente y reproducimos a continuación el artículo de opinión que las investigadoras del Departamento de Organización industrial de Tecnun, Cinta Lomba y Marta Iturriza, han publicado en El Diario Vaco, El Correo y el Diario Montañés:

"Hoy se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente. La edición de este año está dedicada a la lucha contra la contaminación en el aire, un tema de gran importancia dado que, según la ONU, el 92% de los habitantes del planeta no respira aire puro. Este hecho tiene efecto directo en la salud de las personas y se traduce en un coste económico y social muy importante.

Este año el Día mundial del Medio Ambiente cobra quizás mayor relevancia tras el informe especial del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), “Global warming of 1.5ºC” que alerta de la necesidad de limitar el incremento de la temperatura media del planeta a 1,5ºC mediante la reducción del 45% de emisiones de gases de efecto invernadero. El hecho objetivo es que el cambio climático es una realidad constatada científicamente y que su impacto es visible ya en nuestro planeta. Este impacto se manifiesta, sobre todo, en forma de aumento de la temperatura media, un hecho que tiene consecuencias directas en los sistemas naturales y urbanos, así como en la vida de las personas.  

El cambio climático se debe en gran medida a la acción humana. La manera en que se ha venido produciendo y consumiendo en las últimas décadas es incompatible con el objetivo de reducir las emisiones y limitar el incremento de las temperaturas. Está científicamente probado que los humanos somos responsables con nuestra actividad de gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs) causantes del cambio de clima que ya sufrimos.

La Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP21 celebrada en París en 2015, llevó a la adopción del Acuerdo de París que establece el marco global de lucha contra el cambio climático a partir de 2020. En dicho acuerdo, los países firmantes se comprometían, entre otras cosas, a cumplir con los objetivos de reducción de emisiones. En la Unión Europea, ese objetivo se traduce en una reducción de un 45% de las emisiones en 2030, respecto a los valores de 2005.

El Acuerdo de París, por tanto, es un punto de partida para que los países participantes consten de un objetivo común y una hoja de ruta para combatir el cambio climático. Partiendo de un nivel estratégico, los objetivos marcados en el acuerdo se han ido introduciendo en los planes y estrategias a nivel nacional, regional y local. En 2008 se alcanzó un hito relevante, por primera vez en la historia más de la mitad de la población mundial residía en áreas urbanas y las proyecciones indican que en el año 2050 los centros urbanos concentrarán a más del 68% de la población mundial. Por ello, a nivel local, las ciudades empezaron a tomar medidas para mejorar la calidad de vida de sus habitantes a la vez que se combaten los efectos del cambio climático. Iniciativas como el pacto de alcaldes y alcaldesas por el clima nacen para hacer realidad esas medidas. En Euskadi se realiza el inventario de GEIs desde el 2002, y se coordinan numerosas acciones a través de la red vasca de municipios sostenibles Udalsarea 2030.

En Europa las ciudades referentes son Copenhague en Dinamarca y Estocolmo en Suecia. Entre otras acciones, Copenhague ha activado un plan para conseguir ser la primera ciudad neutral en emisiones en 2025. Para ello, se ha centrado en reducir en un 70% las emisiones del sector energético invirtiendo en tecnología para la eficiencia energética y renovable. También ha conseguido que el 45% de los habitantes se desplacen en bicicleta diariamente y se utilice preferentemente el transporte público o vehículos de cero emisiones. Estocolmo, proclamada en 2010 como la primera “European Green Capital”, centra su éxito en la concienciación de los ciudadanos. Ocho de cada diez de los locales defienden que adoptar hábitos respetuosos con el medio ambiente debería ser la manera natural de interactuar con la ciudad.

Días como el de hoy traen a primera línea de debate la urgencia por adoptar estrategias y acciones similares a las llevadas a cabo por Copenhague o Estocolmo, que sean efectivas para combatir el cambio climático y el deterioro de entorno natural. Las ciudades ya no solo buscan mitigar el cambio climático, sino adaptarse a él adoptando soluciones sostenibles y adaptadas en la naturaleza. Por lo que estas estrategias locales inspiradas en el Pacto de París, se traducen en una transformación del ecosistema urbano, transitando hacia ciudades y territorios resilientes.

El aspecto positivo es que el Medio Ambiente ha salido de la esfera reducida de científicos especializados y organizaciones dedicadas para generalizarse y calar en una sociedad que está cada vez más concienciada y activa. Una sociedad que reclama compromiso y acciones reales a los dirigentes de sus países y a los organismos internacionales, a la vez que adopta hábitos de consumo más sostenibles. El fenómeno de “Fridays for the future” es un claro ejemplo de ello. Y es que, preservar el Medio Ambiente es cosa de todos. Está en nuestras manos que el entorno que nos rodea siga siendo habitable. Seamos responsables".

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