Hotzaldi protege del frío y del hambre a las personas sin hogar de Donostia

El Concierto Solidario de los Jóvenes del 23 de febrero, organizado por el Colegio Mayor Ayete, colaborará con el proyecto de acogida nocturna gestionado por Cáritas

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Nacho Pérez y Borja Apaolaza frente a Hotzaldi, proyecto de acogida nocturna de Cáritas Gipuzkoa FOTO: Servicio de Comunicación

12/02/2018 Servicio de Comunicación

El proyecto de acogida nocturna de Cáritas Gipuzkoa (Hotzaldi) protege del frío y del hambre a las personas sin hogar de Donostia. A partir de las 21.00h abre sus puertas para dar cobijo a los más desfavorecidos, siendo el 70% de ellos proveniente de otros países. Situado en el alto de Ategorrieta, en un edificio propiedad de la Congregación Siervas de María de Anglet, Hotzaldi acoge diariamente a una media de 40 personas que acuden a cenar y dormir. Lo hacen acompañados de voluntarios como Nacho Pérez, alumno ovetense de 22 años y colegial de Ayete. “Entras, atraviesas el patio y llegas a una habitación grande. Eso es Hotzaldi. En frente hay una sala con camas y mantas,a la izquierda está la cocina junto a la sala de fumadores, y al fondo, un acceso a los baños”. Al igual que Nacho, el resto de compañeros del Colegio Mayor salen de su área de confort, dos sábados al mes, para ponerse en la piel de estas personas y pasar la noche con ellos.

Llegan y preguntan en qué pueden ayudar, y en palabras de Nacho, “echan una mano en la cocina, juegan a las damas, o se sientan a charlar mientras algunos se fuman un cigarrillo”. El primer contacto a veces cuesta, algunos usuarios solo quieren cenar y acostarse a dormir, “pero otros simplemente necesitan que les escuches, tener a alguien con quien compartir su vida”, apunta Nacho. Además, después de varios años yendo algunas caras se repiten y el vínculo aumenta. “El proyecto transforma al de dentro y al que va. Te das cuenta de que vives demasiado bien. Ves gente que podría ser tu padre con una mochila y poco más…”, explica Nacho. Quizá fue esto lo que más le sorprendió hace tres años y lo que le sigue marcando.  “Si está gente es capaz de sonreír teniendo tan poco, yo, que tengo tanto, puedo hacer, vamos…”, dice convencido.  

La convicción de que se puede ayudar es la que empuja a los colegiales a huir del individualismo y apuntarse a iniciativas como ésta. El Concierto Solidario de los Jóvenes, organizado por el Colegio Mayor Ayete, cumple en esta edición 10 años y es un claro ejemplo de ello. Más de 100 estudiantes de Tecnun llevan meses preparando el evento, que tendrá lugar el próximo 23 de febrero y cuyos fondos irán destinados a las personas sin hogar atendidas por Cáritas Gipuzkoa. 

En esta edición el Orfeón Donostiarra actuará junto a la orquesta sinfónica de Musikene. Acompañados de solistas, ofrecerán el Réquiem y la Sinfonía Concertante, de W.A Mozart, bajo la batuta del director inglés Rumon Gamba. Borja Apaolaza, alumno de máster y director del Concierto este año, reconoce el trabajo que supone compaginarlo con los estudios. Pero le compensa. Llenar el Kursaal es su prioridad de las dos semanas que quedan hasta el 23 de febrero. Han empapelado las calles de San Sebastián con carteles y ha prometido cruzar a nado hasta la Isla Santa Clara si lo consigue, tal y como cuenta entre risas.  “Quien se centra en el concierto compra una entrada, pero el que ve más allá, y piensa en la causa, se involucra y hace todo lo que puede para llenarlo”, sostiene Borja, refiriéndose al apoyo que está recibiendo de muchos colegiales. Como futuro ingeniero industrial disfruta “organizando cosas, pero si son para otros, mejor que si lo son para mí”, añade. “El concierto no deja indiferente a nadie. La gente sale todos los años tocada porque te das cuenta de lo que has conseguido”, concluye.

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