“El voluntariado te ayuda a abrir la mente y a ver el mundo desde otra perspectiva”

Ion Martínez de Apellaniz, Tecnun´17, participa como voluntario en un colegio de Tanzania este verano

Descripcion de la imagen

04/09/2017 Servicio de Comunicación

Para ayudar siempre hay tiempo. O, dicho de otra forma, y transcribiendo las palabras de Ion Martinez, recién graduado en Tecnun, “nuestro tiempo libre lo podemos dosificar como queramos”.

En la etapa universitaria es importante organizarse en los estudios, existe la necesidad de disfrutar de la familia y de los amigos, y, tal y como piensa este donostiarra, es bueno sacar tiempo para hacer deporte.
 Sin embargo, hay otras actividades –de carácter social- que “son muy reconfortantes”, y que una vez las conoces, te atrapan, te ayudan a salir de ti mismo y comienzas a “ver el mundo desde una perspectiva más abierta”.

Ion tuvo su primera experiencia como voluntario en 3º de carrera, acompañando a personas mayores con carencias afectivas en el Centro Sociosanitario de la Cruz Roja que se encuentra en la calle Matia. El programa de formación de Tecnun del que formaba parte, Fostering Talent, le exigía participar en alguna actividad social, por lo que vio ahí “una buena oportunidad de comprometerse con algún proyecto”.

El buen recuerdo con el que se despidió de la residencia, le animó a continuar su andadura como voluntario el curso siguiente, pero esta vez, ya en 4º, quiso hacerlo dando refuerzo escolar a niños en situación de vulnerabilidad en la asociación Hazi eta Ikasi.

“Me quedo con los niños que me tocaron y de los que aprendí mucho. Al venir la mayoría de ´fuera´ y tener muchos de ellos una familia en cierto modo desestructurada, se les veía una mayor dificultad para concentrarse en los estudios”, narra Ion recordando su paso por esta asociación. “Espero haberles aportado algo. Al final, a lo largo de un curso, o medio, como fue mi caso, da tiempo para establecer una relación muy bonita con ellos”.

Con la graduación, en mayo, Ion subió el último peldaño de su etapa por Tecnun para dejar de ser estudiante y convertirse en Ingeniero Mecánico.

El gusanillo de seguir colaborando durante el verano en alguna iniciativa social, sumado a su pasión por viajar, le llevó a apuntarse en un voluntariado internacional organizado por Tantaka, Banco de Tiempo Solidario de la Universidad de Navarra, junto con la Fundación Tahude. Esta iniciativa busca que la comunidad universitaria colabore con los niños y profesores del colegio Blue Sky School  situado en Nambala, una pequeña población a 22 km de la ciudad de Arusha.

Irse a Tanzania le permitiría descubrir la cultura del continente africano y su gente con la mejor de la ´excusas´: ayudar en lo que fuera posible a estas personas. 
 
 Un verano en Tanzania

Ion Martínez se alojó en un hostal regentado por un autóctono y una voluntaria de la zona que lleva casi tres años colaborando en el centro académico.

“Lo interesante es hacer proyectos que vayan a perdurar cuando nos vayamos”, recuerda Ion que decía una veterana. “Por eso, colaborábamos más con los profesores que con los alumnos, ayudándoles a preparar actividades, aunque los niños estaban siempre presentes”.

Los voluntarios desarrollaban diferentes tareas: desde arreglar una fuente para lavarse las manos, ayudarles a dar un mayor y mejor uso a los ordenadores, hasta pintar mesas y hacer murales para las clases, tal y como explica el joven ingeniero. 

La alegría de los niños, la sonrisa que mostraban y sus ganas de jugar y de hablar con ellos, “tuvieran la situación que tuvieran” se ha grabado en la memoria de Ion.

 “Además, las amistades que he hecho, hacen que tenga más ganas de volver, con mejores ideas, y mayor experiencia”, afirma sonriente el joven donostiarra. 

Vídeos destacados