“En la ´homilía del campus´ san Josemaría trasladó un mensaje a la comunidad universitaria para fijar cultura”

El rector de la Universidad de Navarra visitó el campus tecnológico para explicar la relación que existe entre la homilía pronunciada por san Josemaría Escrivá en 1967 y la cultura corporativa de la Universidad de Navarra

03/11/2017 Servicio de Comunicación

La homilía “Amar al mundo apasionadamente” pronunciada en 1967 por san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei y primer Gran Canciller de la Universidad de Navarra, tuvo lugar en el hall de la Biblioteca del campus de Pamplona, cuando la Universidad tenía 15 años. El pasado 8 de octubre se celebraron 50 años de aquel encuentro multitudinario, en el que por primera vez san Josemaría “trasladó un mensaje a la comunidad universitaria para fijar cultura”. Así lo reflejó el rector de la Universidad de Navarra, Alfonso Sánchez-Tabernero, el pasado viernes 27 de octubre en una sesión en el campus tecnológico de Donostia. El rector recordó a los asistentes las palabras del fundador y explicó la influencia de la homilía en la cultura corporativa de la Universidad.

El rector quiso, además, reflexionar sobre la manera en la que pueden aplicarse hoy en día esas enseñanzas. Lo hizo partiendo de una metáfora, empleada por san Josemaría, que dice así:“En la línea del horizonte parecen unirse el cielo y la tierra. Pero no, donde de verdad se juntan es en vuestros corazones, cuando vivís santamente la vida ordinaria...”.

Alfonso Sánchez-Tabernero hizo una primera interpretación de esta metáfora: “Vivir santamente la vida ordinaria supone dedicar la vida al servicio de los demás con espíritu solidario”. Y continuó: “Se trata de que las personas que configuran la Universidad hagan lo normal –su trabajo, lo que les corresponde- pero con un pequeño (gran) matiz: queriendo al de al lado. Si de verdad quieres al alumno, al colega, a tu jefe, vas a acertar, porque quieres lo mejor de él respetando siempre su libertad”.

Libertad, colaboración y esperanza

Los comentarios sobre la “homilía del campus” que realizó Alfonso Sánchez-Tabernero, giraron en torno a tres principios fundamentales, todos ellos presentes en el ideario de la Universidad:  libertad, colaboración y esperanza.

“El proyecto educativo de la Universidad de Navarra trae consigo una gran propuesta del pensamiento cristiano. Formamos personas bajo unos principios que libremente asumimos, porque nos gustan, porque si no, no estaríamos aquí”, continuó.  Los valores que recalcó san Josemaría en 1967 siguen vigentes, porque tal y como reflejó el rector, son permanentes, y cada uno, con libertad, puede decidir cómo traducirlos en el ámbito que le corresponde y en su día a día.

Alfonso Sánchez-Tabernero explicó también la importancia de que la colaboración sea un principio característico en el ambiente de trabajo. “Solos podemos hacer poco. El talento es entenderte”, confesó, y nuevamente hizo alusión al concepto de “trabajar fundidos” empleado por el primer Gran Canciller de la Universidad.

“Podemos avanzar porque tenemos un horizonte, una guía. Y construimos sobre lo construido por otros”, matizó.

Asimismo, el rector hizo hincapié en la idea de esperanza, en el sentido de que “debemos confiar en que con nuestro trabajo podemos cambiar el mundo. Es este el caldo de cultivo de la Universidad”.

Vídeos destacados