129 estudiantes de TECNUN han pasado este curso en una universidad extranjera.
Nahia Jiménez se ha decidido por la Universidad de Aachen, en Alemania. Estudiante de 5º de Ingeniería Industrial en Tecnun, Universidad de Navarra en San Sebastián, cambió sus clases de Ibaeta por las de esta ciudad alemana, cercana a la frontera con Bélgica y Holanda. Es una de los 129 alumnos que realizan una estancia de entre cuatro y cinco meses en una universidad extranjera. «Tenemos acuerdos con cerca de 70 universidades», explica Javier Ganuza, director de Relaciones Internacionales en Tecnum. «Un 80% de nuestros alumnos va fuera mientras estudia la carrera».
Nahia Jiménez convalida el segundo cuatrimestre en la Universidad de Aachen, también conocida como Aquisgrán. «En la elección me he guiado por el prestigio de la universidad», dice. «También me ha gustado que es un tipo de ciudad cómoda, como San Sebastián, y las posibilidades que ofrece de viajar a países cercanos».
Compartirá experiencia con dos amigos de la universidad. «Hablo alemán y me puedo defender, pero es también una oportunidad para perfeccionar el idioma», explica. Le apetece conocer la visión alemana de la Ingeniería y el reto no le asusta. «Estoy acostumbrada a irme en verano a Inglaterra o Estados Unidos. He sido monitora de adolescentes y eso curte por la responsabilidad que tienes con ellos». Los planes siguen adelante. «No descarto hacer el proyecto de fin de carrera en Alemania», dice. «Me gustaría trabajar fuera para ganar experiencia y mejorar mi currículo. Las oportunidades pueden ser mayores así pero tengo claro que mi casa es San Sebastián».
Eva Lengquist tiene 23 años y es natural de Estocolmo, aunque estudia cuarto de Ingeniería en la universidad sueca de Linkopin. Empezó a estudiar castellano seis meses antes de llegar a San Sebastián. «Me ponía los cascos mientras corría, dos o tres veces por semana», explica. «Sé francés y eso ayuda». En su programa hay asignaturas en inglés pero también en castellano. Los libros en inglés le sirven de ayuda pero está decidida a mejorar su español.
A Tecnun llegaron también dos chicos colombianos, Jonathan Alzate y Felipe Hurtado, ambos de 25 años y amantes del fútbol: el primero del Barça y el segundo, del Madrid. Los dos estudian Ingeniería en la Universidad del Sur de Florida, en Estados Unidos. Se conocieron allí y descubrieron que tenían más cosas en común. «Los dos estuvimos dentro del ejército de Estados Unidos», explican. «A ninguno nos tocó tomar parte en un conflicto armado, aunque sí en intervenciones de ayuda por huracanes». Jonathan piensa que, de seguir en el ejército, le hubiera tocado acudir con los equipos de rescate de Haití. En su etapa militar, Felipe pasó un año en Japón.
«Para espabilar»
Saben que su vocación está en el área civil. «La puerta queda abierta, pero estamos muy a gusto en la carrera de Ingeniería», dicen. Por haber pertenecido al ejército cuentan con ayudas para la universidad y a la hora de buscar un puesto de trabajo. «En más fácil desenvolverse en la vida civil cuando has conocido la militar», resume Alzate. «Yo estudio porque he decidido hacerlo, no porque me toca». Espera encontrar trabajo en la industria aeronáutica o en automoción. Hurtado buscará trabajo en cualquier parte del mundo. «No tiene por qué ser en Estados Unidos», dice. «No te puedes cerrar cuando estás recién salido de la universidad».
Jaime Huete, de 22 años, ha regresado de Estocolmo. Estudia quinto de Ingeniería en la especialidad de Organización Industrial. «La gente es muy amable, aunque más cerrada que nosotros, sobre todo en la capital». Recomienda una experiencia como la suya. «Nunca me sentí solo», afirma. «Aquí estás protegido. Allí tienes que espabilar. Hay que hacer la compra, cocinar y planchar». Ha pasado seis meses en la Universidad KTH, en una experiencia «muy gratificante». La experiencia fue tal que trastocó sus planes: «No sé si empezar después el proyecto de fin de carrera y presentarlo en septiembre o volver a Suecia en agosto y hacer el proyecto allí. Tengo que decidirme».