¿Es posible que una lavadora se comunique con las prendas de su interior, que una estantería se comunique con los artículos colocados en sus baldas, o que el director de un colegio pueda saber dónde se encuentra cada alumno?
Todo esto y mucho más es hoy posible gracias a los sistemas electrónicos que basados en la tecnología RFID permiten la identificación de todos aquellos objetos que lleven una etiqueta especial. ¿Cómo es la etiqueta? Básicamente un circuito sencillo con un chip, una etiqueta pasiva que aprovecha la energía de la señal que llega para emitir una señal de respuesta.
¿Cómo puede un corredor de fondo tras una sesión de entrenamientos conocer la distancia recorrida, las calorías consumidas o el desnivel realizado? La electrónica de comunicación permite disponer de dispositivos de gran utilidad en diferentes sectores, el industrial, el de transportes, el médico, el deportivo o el asistencial.
El ingeniero en electrónica de comunicación dispone de los conocimientos necesarios para poder diseñar, desarrollar, validar y mejorar elementos electrónicos relacionados con las telecomunicaciones. El margen existente para mejorar tanto la fiabilidad, como los costes, así como para descubrir nuevos elementos electrónicos, es amplio. Un gran reto para los ingenieros del futuro.
La mayor prueba del avance de las electrónica de comunicación es la telefonía móvil, los MP4, etc…la carrera tecnológica no cesa, y no se sabe aún dónde se encuentra el límite, aunque aún hay retos como los relacionados con la seguridad, el almacenaje de la energía, la distorsión de las señales, etc…