“Estudié ingeniería industrial y ahora me he lanzado con mi propio proyecto empresarial”

Iñaki Argote ha diseñado un sistema de entrenamiento para ciclistas que consiste en un rodillo para sentir la carretera en casa

Descripcion de la imagen
el emprendedor Iñaki Argote posa en el campus de Tecnun. FOTO: Servicio de Comunicación

07/03/2018 Servicio de Comunicación

Iñaki Argote estudió en Tecnun el grado de Ingeniería Industrial con especialidad en mecánica y terminó sus estudios en el año 2003. Este ingeniero, que posteriormente realizó un máster Executive MBA, tiene claro qué es lo que más destacaría de su formación en Tecnun: “La capacidad de afrontar cualquier reto empresarial que se nos presenta”. 
Dicho y hecho, ya que, tras varios años de trabajo en distintas compañías, en 2017 se lanzó como emprendedor en un nuevo proyecto empresarial, Oreka Training, un revolucionario sistema de entrenamiento para ciclistas que consiste en un rodillo para sentir la carretera en casa. 

Desde que concluyó sus estudios de ingeniería, la vida laboral de Argote se puede dividir en tres fases. De 2004 a 2013 trabajó como Product Manager en Orbea, “donde tuve la oportunidad de poner en practica todos los conocimientos técnicos y de gestión aprendidos en la Escuela”. De 2013 a 2017 trabajó como Sales Manager en ULMA, “donde completé con una visión comercial, de mercado y de negocio mi formación técnica de base”, y desde el pasado año se lanzó con el emprendimiento. 

“Ahora estoy volcado en el proyecto empresarial Oreka Training”, relata Argote. “Una nueva empresa/marca de entrenamiento para ciclistas donde hemos diseñado y patentado el concepto, y ahora iniciamos la comercialización de nuestro primer producto, el O2 trainer”. 

Argote explica que son tres las principales ventajas de su O2 Trainer. Por un lado, está la “sensación real de pedaleo”; ya que el ciclista se siente libre de balancear la bici como en carretera y de ponerse de pie. El entrenamiento es más eficiente y fatiga menos el músculo que en otros medios estáticos. 

Por otro lado, el producto también permite realizar un “entrenamiento a alta potencia a cualquier velocidad”, ya que el sistema detecta la pendiente de la ruta y regula la dureza de la cinta logrando potencias de hasta 750W si la carretera lo exige. “De esta manera la cinta consigue la misma sensación de esfuerzo que en una ruta real”, precisa el ingeniero. 

Y por último se trata de un concepto fácil y seguro. “Para comenzar la sesión de entrenamiento no hay más que amarrar la bicicleta al brazo trasero de Oreka, sincronizar el equipo con Bkool, elegir la ruta y empezar a pedalear igual que en carretera”. El ciclista tiene siempre el control sobre la cinta. “El trainer dispone de una sujeción trasera que chequea la fuerza realizada por el ciclista y amarra al ciclista para que no se salga de la cinta y al frenar la cinta para”, concluye el antiguo alumno de Tecnun.

Vídeos destacados