El futuro de las energías renovables en España

Por Francisco Javier Echarte (TECNUN'01 IESE'13), Jefe del Área de Diseño Mecánico en Alstom Power

El futuro de las Energías Renovables

Crecimiento de la demanda y producción de energía

El consumo de energía a nivel mundial ha aumentado cerca de un 60% en el último cuarto de siglo debido principalmente al fuerte crecimiento demográfico (la población mundial ha aumentado un 40% entre 1990 y 2015) y al rápido desarrollo de los tradicionalmente llamados “países emergentes” (China, sudeste asiático, India, Brasil…); y la previsión es que siga aumentando a un ritmo importante durante las próximas décadas.

Una pequeña parte de este incremento en la demanda se ha cubierto gracias al rápido crecimiento de las renovables (eólica, solar e hidroeléctrica en países como China o Brasil).

Fig 1: Consumo mundial de energía por tipo de combustible (en cuadrilones de Btu’s). Fuente: US Energy Information Administration – International Energy Outlook 2013Pero todo el incremento de demanda no puede satisfacerse mediante un incremento de producción asociado exclusivamente a fuentes de energía renovables por diversos motivos, como son la discontinuidad de su producción (característica que comparten la mayoría de las energías renovables, ya que dependen en gran medida de las condiciones meteorológicas/climatológicas) o el bajo coste económico de los combustibles fósiles en los países en desarrollo vs el elevado coste de inversión necesario para producir energía mediante fuentes renovables (equipos, instalaciones, redes de distribución para transportar la energía desde el lugar donde se genera hasta el lugar donde se consume…).

En consecuencia, parece claro que para dar servicio a la creciente demanda de energía es necesario aumentar tanto la capacidad de producción de las instalaciones de energías renovables (eólica, solar, hidroeléctrica, geotérmica, marina…) como de las convencionales (petróleo, gas y carbón básicamente) No obstante, se espera que las energías renovables jueguen un papel muy importante en el futuro mapa energético mundial, siendo las que mayor expectativa de crecimiento tienen (incremento previsto del consumo de energía renovable del 88% en valores absolutos en el periodo 2015-2040 vs un incremento del 39% en el consumo de energías convencionales según la US Energy Information Administration).

El caso de España

Fuentes de producción de energía en España en 2014. Fuente: Red Eléctrica EspañolaA nivel local, el gobierno español ha fomentado durante los últimos años el desarrollo de las energías renovables como alternativa a los combustibles fósiles mediante la asignación de fondos públicos (i.e: ayudas públicas a la inversión, incentivos fiscales a la explotación y primas a la generación).

Este programa de incentivos ha facilitado el desarrollo en nuestro país de una importante red de empresas relacionadas con el sector de las energías renovables (OEM’s, fabricantes de componentes, empresas de mantenimiento e incluso ingenierías y centros de investigación) y ha propiciado que las empresas energéticas inviertan en renovables; situando a España como referente mundial en energías renovables tanto a nivel de desarrollo tecnológico como a nivel de capacidad de producción instalada. De hecho, en 2014 más del 40% de la energía producida en España provino de fuentes renovables según datos de REE (1).

LCOE de diferentes fuentes de energía. Fuente: Study Levelized Cost of Electricity of Renewable Energy Technologies (Fraunhofer)El nivel de madurez de la tecnología necesaria para generar energía mediante fuentes renovables es tal que en la actualidad es posible afirmar que el coste de generación del MWh mediante fuentes de energía renovables como la eólica on-shore o la solar fotovoltaica es similar o incluso inferior al coste de producción del MWh mediante combustibles fósiles.

Este dato es sin duda positivo para las empresas españolas que han apostado por este sector; ya que muchas de ellas han conseguido posicionarse como referentes a nivel mundial y están actualmente exportando sus productos y servicios a otros países. Pero es sobre todo un triunfo en sí mismo para las energías renovables que, más allá de los evidentes beneficios medioambientales que reportan, son ya competitivas incluso a pesar de la reducción generalizada (a nivel mundial) de los incentivos públicos.

 

Dentro de Europa

Más allá de su competitividad y de sus evidentes beneficios para el medio ambiente, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo en su plan de Energías Renovables 2011-2020 “se compromete” a fomentar el uso de las energías renovables en España en línea con los objetivos (vinculantes) marcados por el Parlamento Europeo en la Directiva 2009/28/CE.

Esta directiva europea establece como objetivo (cito textualmente) “conseguir una cuota mínima del 20% de energía procedente de fuentes renovables en el consumo final bruto de energía de la Unión Europea”. Para conseguir este objetivo, la Comisión europea ha definido un sistema de cuotas por país en función de diferentes parámetros como la situación inicial o el potencial de producción de energía renovable.

Consumo de energía procedente de fuentes renovables por país. Fuente: Directiva 2009/28/CE

La situación a nivel nacional es buena. De hecho estamos incluso por delante de los indicadores de referencia en cuanto a producción de energía mediante fuentes renovables (el 17.1% del consumo final bruto en España en 2014 provino de las renovables de acuerdo con el informe “Balance Energético 2014 y Perspectivas 2015” presentado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo en abril de este año).

Objetivo de consumo de energías renovables en España. Fuente: Plan de Energías Renovables 2011-2020 (IDAE)

No obstante, aún queda camino por recorrer si tenemos en cuenta 1) en términos relativos aún hemos de cubrir un gap del 3% de aquí a 2020 para cumplir los objetivos marcados por la Comisión europea; lo que implica incrementar cerca de un 20% en 5 años el consumo de energía proveniente de fuentes renovables y 2) que se espera que la demanda global de energía a nivel europeo aumente en los próximos años tras un periodo de relativo estancamiento del consumo (sobre todo en los países de la periferia europea, como consecuencia de la crisis financiera); por lo que en términos absolutos, el crecimiento de las renovables debería ser incluso superior a ese 20%.

Conclusión

En vista de los datos anteriores, pienso que el futuro de las energías renovables (tanto a nivel nacional como internacional) es prometedor dado que 1) las energías renovables aportan beneficios evidentes para el medio ambiente, 2) el coste de las energías renovables como la eólica o la solar fotovoltaica es competitivo frente al coste de la energía producida mediante combustibles fósiles, y 3) la CE ha marcado unos objetivos mínimos de consumo de energía proveniente de fuentes renovables en su Directiva 2009/28/CE que son de obligado cumplimiento (y que por tanto en caso de incumplirse pueden conllevar sanciones económicas para los estados miembros)

 

Francisco Javier Echarte (TECNUN'01 IESE'13)
Jefe del Área de Diseño Mecánico en Alstom Power
Enero de 2016

 

(1) No confundir producción con consumo. El consumo de energías renovables en España supuso en 2014 un 17.1% del total de acuerdo con el informe “Balance Energético 2014 y Perspectivas 2015” presentado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo en abril de este año.

 

Fuentes: